No hace falta llegar a una crisis vital para darse cuenta de que necesitamos una relación de ayuda profesional que nos permita transitar aquellos momentos en que estamos encallados. En nuestras vidas hay infinidad de momentos en que sentimos que no podemos seguir solas.

Algunos de los acompañamientos individuales que ofrezco incluyen:

  • Estados de ánimo: ansiedad, miedos, angustias, dificultades laborales o de salud…
  • Momentos de cambio y transición: adolescencia, maternidad y paternidad, crianza, crisis de madurez, menopausia…
  • Pérdidas: duelos, separaciones (con o sin hijos), cambios laborales…
  • Eventos traumáticos

La mayoría de estas situaciones conllevan una pérdida de la propia identidad, y nos llevan a una época inestable en que nos damos cuenta de aquellas estrategias que en el pasado nos salvaron la vida, cuando niños, y que ahora ya no nos sirven.