Sea cual sea tu realidad relacional, monógama o no (poliamor, relación abierta, anarquía relacional, etc…), os acompaño en los conflictos relacionales en los que os sentís que no podéis resolverlos por vosotras mismas (usaré el femenino genérico). Os ayudaré a poder entender y empatizar con la otra al mismo tiempo que ponéis vuestros propios límites sanos y necesarios de manera asertiva, para llegar a una resolución del conflicto que cubra las necesidades de todos los miembros de la relación.

Tener una (o más de una) relación sexo-afectiva conlleva esfuerzo a veces y requiere comunicación, confianza y voluntad de cuidar a la otra (u otras). Es un trabajo a practicar a diario, relacionarnos de forma que contemplemos el deseo propio (auto-cuidados) al mismo tiempo que cuidamos a las personas que amamos, donde cada una de las personas que forman esa relación se sienta respetada y feliz de formar parte de ella.

Las herramientas y la mirada que ofrezco son igual de válidas para cualquier tipo de relación, incluyendo las relaciones no románticas o sexuales, ya que me gusta hablar de relaciones conscientes y éticas. Relacionarse respetándose a una misma y a la otra, o cuidar la relación de un modo que no sea tóxico, no son formas de comportamiento exclusivas de un tipo de relación, si no que son la base para fortalecer las relaciones que para una son significativas.

Algunos de los acompañamientos relaciones que hago incluyen:

  • Celos, miedos o inseguridades
  • Infidelidades o engaños
  • Separaciones (con o sin hijos)
  • Conflictos específicos de las relaciones no monógamas
  • Problemas de convivencia